3.1.3. Los dioses olímpicos

Iniciación

En esta tercera sesión el Olimpo nos abrirá sus puertas y podremos entrar a conocer a sus divinos habitantes, los grandes dioses de la religión griega, asumidos en buena medida más tarde también (en la mayoría de los casos, con otros nombres) por la religión romana. Empezaremos por los dioses masculinos. Sabremos del más importante de todos ellos, de Zeus (Júpiter), el dios supremo, de su infancia y de cómo se hizo con el poder, de sus numerosas parejas y de sus numerosísimos descendientes, por lo que se le conocía con el epíteto de “padre de dioses y hombres”. Y de Poseidón (Neptuno), soberano del mar y padre de Tritón, Teseo y Pegaso. Y de Hades (Plutón), dios del inframundo, que raptó a su sobrina Perséfone (Proserpina) para hacerla su esposa. Y del triángulo erótico entre Hefesto (Vulcano), dios del fuego, Ares (Marte), dios de la guerra, y Afrodita (Venus), diosa del amor. Y de Hermes (Mercurio), el mensajero de los dioses, que engendró en Afrodita a Hermafrodito. Y a Dioniso (Baco), dios del vino, de la fiesta y de los misterios. Y por último a Apolo, el hermoso dios flechador, protagonista de múltiples amores desdichados.

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